Llegué a Ocala en el año 2002 y, durante varios años, viví allí sin congregarme en una iglesia.
En el 2008, Wanda comenzó a sentir en su corazón el deseo de buscar una iglesia donde pudiéramos congregarnos y acercarnos más a Dios. Un día, vio un pequeño anuncio a la orilla de la calle OCA que decía: “Iglesia Bautista – Se habla español.”
Desde ese momento, comenzamos a visitar la iglesia ocasionalmente durante aproximadamente dos años. A través de las predicaciones, la enseñanza de la Palabra y el testimonio de los hermanos, Dios fue trabajando en nuestros corazones.
Finalmente, en el 2010, comprendí el mensaje del evangelio y acepté a Jesucristo como mi Señor y Salvador.
Al año siguiente, en 2011, di el paso de obediencia y fui bautizado, declarando públicamente mi fe en Cristo.
Desde entonces, Dios me ha bendecido grandemente a través de la congregación, permitiéndome crecer espiritualmente, servir y caminar junto a una familia de fe que ha sido de gran bendición para mi vida.




