También es evidente que el Hijo eterno de Dios, la segunda persona de la Trinidad de Dios, el Dios hecho carne, ejecutó el plan en la cruz del calvario, para eso Él vino.
4 Pero cuando vino el cumplimiento del tiempo, Dios envió a su Hijo, nacido de mujer y nacido bajo la ley, 5 para que redimiese a los que estaban bajo la ley, a fin de que recibiésemos la adopción de hijos.
17 Por eso me ama el Padre, porque yo pongo mi vida, para volverla a tomar. 18 Nadie me la quita, sino que yo de mí mismo la pongo. Tengo poder para ponerla, y tengo poder para volverla a tomar. Este mandamiento recibí de mi Padre.
Pero yo os digo la verdad: Os conviene que yo me vaya; porque si no me fuera, el Consolador no vendría a vosotros; más si me fuere, os lo enviaré. 8 Y cuando él venga, convencerá al mundo de pecado, de justicia y de juicio.
El sentido de esta palabra nos habla de un defensor legal, una persona que actúa como vocero, como auxiliador o abogado o testigo en la causa de alguien. Un diccionario del griego Bíblico literalmente define esta palabra como alguien al que se llama para que venga en ayuda.
Esto hermanos, hace parte de la naturaleza de la consejería Bíblica, lo cual es una herramienta y un instrumento que Dios puede usar para nuestro desarrollo y madurez espiritual.
La consejería es una conversación en la que una persona con preguntas, dificultades y problemas busca la ayuda de alguien, creyendo que esa persona puede brindarle respuestas, soluciones y ayuda.
Heath Lambert, Teología de la Consejería Bíblica: Las Bases Doctrinales del Ministerio de la Consejería (Sebring, FL: Editorial Bautista Independiente, 2020), 3.
Sin embargo, el punto que quiero resaltar aquí es que ese vocero auxiliador que necesita el hombre pecador nos ha sido enviado y actualmente trabaja en su propósito de testificar o convencer, literalmente condenar cuya idea es probar o demostrar a los hombres de este mundo su culpabilidad.
Sin la obra del Espíritu Santo, no hay conciencia espiritual de la atrocidad, de la barbaridad y de la enormidad de la inmoralidad del pecado con el cual hemos ofendido a Dios.
De manera que, para que un pecador se convenza de su gran necesidad de la salvación de Cristo, el Espíritu Santo primero le testifica, lo expone y lo convence de su pecado. ¿Cómo lo hace? por medio de la predicación del Evangelio de Cristo.
1 Pedro 1:10–12 RVR60
10 Los profetas que profetizaron de la gracia destinada a vosotros, inquirieron y diligentemente indagaron acerca de esta salvación, 11 escudriñando qué persona y qué tiempo indicaba el Espíritu de Cristo que estaba en ellos, el cual anunciaba de antemano los sufrimientos de Cristo, y las glorias que vendrían tras ellos. 12 A éstos se les reveló que no para sí mismos, sino para nosotros, administraban las cosas que ahora os son anunciadas por los que os han predicado el evangelio por el Espíritu Santo enviado del cielo; cosas en las cuales anhelan mirar los ángeles.
Si usted se fija, en el texto vemos claramente que el Espíritu Santo desde el principio hablaba, anunciaba y testificaba a los hombres por medio de los profetas los sufrimientos de Cristo en la cruz y el glorioso resultado que vendrían tras Sus sufrimientos.
Y en la actualidad, en esta dispensación o en estos tiempos, es el mismo Espíritu Santo, enviado del cielo, el auxiliador quien continúa anunciando acerca de los sufrimientos de Cristo en la cruz y la obra que Él hizo para pagar nuestra deuda y ganar el favor de Dios para nosotros. Y esta obra la continúa haciendo, por medio de quienes ahora como los profetas, predicamos el Evangelio.
El apóstol Pablo en la carta a los corintios dice algo similar a esto, pero más asombroso al menos para mí.
2 Corintios 5:17–21 RVR60
17 De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas. 18 Y todo esto proviene de Dios, quien nos reconcilió consigo mismo por Cristo, y nos dio el ministerio de la reconciliación; 19 que Dios estaba en Cristo reconciliando consigo al mundo, no tomándoles en cuenta a los hombres sus pecados, y nos encargó a nosotros la palabra de la reconciliación. 20 Así que, somos embajadores en nombre de Cristo, como si Dios rogase por medio de nosotros; os rogamos en nombre de Cristo: Reconciliaos con Dios. 21 Al que no conoció pecado, por nosotros lo hizo pecado, para que nosotros fuésemos hechos justicia de Dios en él.
Conclusión
Para que haya una experiencia verdadera de salvación se ha requerido de toda la plenitud de Dios. En eso se fundamenta la grandeza de la salvación que tenemos en Cristo.
La Salvación fue propuesta por el Padre, cumplida por el Hijo y ejecutada por el Espíritu Santo.
Por esa razón hermanos valore, ame, apasiónese y deje que su corazón vibre y se quebrante delante de Dios por la salvación que Él le ha otorgado. Pero, sobre todo, proclame, hable, anuncie, el Evangelio de Cristo a los hombres, no hay experiencia más reconfortante que ver a un hombre, una mujer, un joven, o un niño que habiendo escuchado el Evangelio cree y le pide a Cristo que le salve.
Déjese usar por el Espíritu Santo y hable de Cristo a los hombres. Esa es su parte en esta gran obra que Dios ha hecho.
Usted es testigo, usted ya sabe lo que Dios ha hecho para salvarnos, usted ya ha experimentado esa salvación, ahora usted debe anunciar, e informar a los hombres lo que Él ha hecho.
¿Cuándo fue la última vez que usted fue testigo de Cristo a alguien? ¿Eres un cristiano salvo por la gracia de Dios, que a propósito busca oportunidades, para ir a los hombres perdidos y decirles lo que Dios ha hecho para salvarles?
¿Por qué no se toma unos momentos para orar y con acción de gracias agradecer a Dios por la obra que ha hecho para salvarle y por qué no le pide a Cristo que le ayude a ser su testigo a alguien esta semana, este mes, este año?
Ore por él o por ella, para que escuche y el Espíritu Santo le use.
Y si usted no es salvo, ¿qué espera usted para creer y pedirle a Cristo que le salve?
Estoy plenamente convencido de que el Espíritu Santo ha estado hablando a su vida mientras predicaba, ¿responderás al llamado que te hizo, o lo ignorarás y saldrás de este lugar de la misma manera en la que entraste?





